lunes, 26 de septiembre de 2016

Algo parecido al verdadero amor


Clémentine vive en París, en un espléndido apartamento con vistas a la ciudad y a sus tejados. Es una chica joven, alegre y afortunada, con un trabajo que adora: leer libros a chicos con dificultades, ayudándoles a que superen sus miedos a través de la terapia de las palabras.
Albert Séraphin es un joven escritor quien, después de haberse cruzado con Clémentine por la calle, y quedarse deslumbrado por ella, convierte a Clémentine en la protagonista de su novela. Al publicar este libro, titulada Fábula en París, esta se convierte rápidamente en un best seller; el público se enamora locamente de una novela que está escrita desde el corazón. Clémentine también lee la novela, y al pasar la última página tiene una extraña sensación; intuye que esta historia tiene algo de premonitorio. Hay algo que transmite el libro que parece pertenecerle solo a ella.
Clémentine descubrirá que el mejor regalo que un libro puede ofrecer es su capacidad para unir a las personas y que estos a veces son el salvoconducto para poder llegar a algo parecido al verdadero amor.


Mi opinión:
Además de su sinopsis, este es uno de los libros que tenía bastantes ganas de leer y que cuando lo vi entre las novedades de la editorial supe que era un ahora o nunca.

El libro nos habla de Clémentine, una chica que consigue un apartamento en París y cuya historia nos engancha.

Quizás una de las cosas más curiosas que ha tenido para mí el libro, es cuando un amigo le regala a Clémentine un libro y ella se siente protagonista de él. Digamos que le da bastante vidilla a la historia.

Otra de las cosas curiosas y me ha causado entre gracia y ternura, es cuando Clémentine conoce a Rémy. Rémy es un niño pequeño que insiste en llevar a Clémentine a tomar bizcocho a su casa, y al llegar todos la acojen como si fuera una más, y no una persona que te acabas de encontrar en el portal (casi literal).

El libro en sí no me ha ecepcionado para nada,incluso ha sido más de lo que esperaba. Esperaba una historia empalagosa y típica, pero no esperaba la importancia que le he visto a la amistad en vez de al amor.

Otro punto a favor del libro, la narración y el estilo. El estilo de Cristina Petit me ha encantado, consigue darle mucha fluidez a la historia, tiene algunas descripciones cortitas pero bastante buenas y hace que la historia parezca sencilla pero sin pasarse.

En resumen, una historia entretenida que te enganchará desde el principio y de la que es difícil despegarse. Una historia sencilla pero buena, con la que pasarás un buen rato, y una narración que me ha encantado y que me ha hecho quedarme con ganas de más.

Aquí dejo el fragmento que más curioso me ha parecido:

El pequeño bajó de la silla y obedeció feliz. La abuela sonrió sin levantar la mirada, pero estuvo de acuerdo con la propuesta.
se sirvió el té, un té verde que sabía a colonias y un bizcocho marmolado que sabía a otros tiempos.
-¡Venga comencemos! Abre por cualquier página, Rémy, y lee el primer nombre de la derecha- propuso Clementine.
-¡Yo abro y tú lees!- rebatió rápido.
-De acuerdo vamos a ver... aquí está el primer personaje: el señor Sébastien Delacroix...
¿Hay alguna información?
-No, pone solo señor...
-Está claro que el señor Delacroix está jubilado desde hace años y cuida de sus plantas al amanecer, luego va a comprar el periódico y un croissant. Esto lo hace todos los días desde que su mujer murió hace veinte años -dijo la abuela sin alzar la cabeza y con una seguridad que dejó a todos boquiabiertos.

2 comentarios:

  1. Estaba esperando a ver una reseña de este libro, pues tenía mis dudas... Le daré una oportunidad. Besos.

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  2. Hola, me ha gustado tu blog y te sigo para quedarme por aquí, ¿te pasas tú por el mío?
    Nos leemos. Kisses ^^

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